lunes, 13 de abril de 2009

Fotos de esclavos



































































(Nota: La palabra “juego” viene referida a “una actividad con ciertas reglas” no a un juego propiamente dicho)Dentro de la labor de divulgación del sadomasoquismo, empezaremos a tratar el tema de las reglas del s/m y, sobre todo, de las reglas no escritas en ningún sitio, pero que todos los aficionados al s/m conocen o debieran conocer.El sadomasoquismo es un juego. Al igual que el ajedrez o el parchís tienen unas reglas, el s/m también tiene sus reglas. Si no respetamos las reglas del ajedrez, estaremos jugando a cualquier juego menos a ese. Lo mismo ocurre en el sadomasoquismo. Si no se respetan las reglas, estamos jugando a cualquier cosa menos al verdadero sadomasoquismo.¿Por qué la sociedad considera el s/m como una perversión?. Son muchas las causas pero la principal de ellas es que no conocen las reglas y creen que es otra cosa muy distinta a la que realmente es. La gente al oír hablar de sadomasoquismo piensa en atroces torturas, violaciones de mujeres, latigazos hasta dejar marcas y profundas cicatrices y dolor llevado hasta la muerte.Lo triste del caso es que las reglas del sadomasoquismo no están escritas en ningún sitio. Los aficionados al s/m vamos aprendiéndolas una a una a medida que nos adentramos en este “mundillo”. La sociedad no puede aprenderlas en ningún sitio porque no están escritas.Por dicho motivo, hemos empezado este artículo sobre las reglas que se practican en el s/m. Por un lado, si alguien no introducido en la filosofía s/m lee estos párrafos, descubrirá que el s/m es menos malo de lo que parece ser y que tiene muchísimo menos de perversión de lo que pensaba en un principio.Por otro lado, enumeraremos las reglas del s/m para que los que se inician no tengan que tomarse el trabajo de ir descubriendo estas reglas y, también, ¿por qué no?, para recordárselas a todos aquellos que las hayan olvidado y se hayan alejado del verdadero BDSM. Muchas veces, por desconocimiento u olvido de dichas reglas se cae en el "otro lado"; y el otro lado no es otra cosa que la perversión, el mal camino y la desdicha.El sadomasoquismo es un juego consensualEfectivamente se trata de un juego. Un juego donde dos personas participan voluntariamente. Una de las personas juega a dominar y la otra juega a ser dominada. Ambas personas, además de hacerlo voluntariamente lo hacen de mutuo acuerdo y de forma consensuada. Dichas personas no harán nada que la otra parte no quiera hacer. Para ello, se recurre a establecer unos límites; límites que bajo ningún concepto pueden ser sobrepasados.El S/M se fundamenta en unos límites Al igual que en otros juegos se pone un límite de tiempo, o una condición que no puede ser sobrepasada, en el S/M también existen límites. Los límites son unas reglas suplementarias que cada persona exige al juego, condición básica para jugar a ese juego. Los límites sirven para saber hasta donde se puede llegar en el juego.Ejemplos de límites son los siguientes: "No podrá haber penetración", "No podrás dejarme marcas visibles que tarden más de una hora en desaparecer", "No podrás atarme", "Podrás azotarme pero sólo con la mano desnuda", "Sólo podrás humillarme psíquicamente"...Como resulta lógico, no existen límites establecidos. Lo que a una persona puede no gustarle a otra puede encantarle. Cada uno fija sus límites al principio del juego y quizás esos límites no se parezcan absolutamente en nada a los límites que fija otra pareja que también practica el sadomasoquismo.Los únicos límites que todos respetan son no causar ningún daño físico permanente, no dejar cicatrices permanentes no aceptadas y no olvidar el respeto a la otra persona.El S/M es un “juego” bajo un absoluto respeto El respeto hacia la otra persona es fundamental. Si se la respeta como ser humano se la garantiza que no vamos a hacer nada en contra de sus derechos humanos. Podemos simular o aparentar que tratamos a alguien como esclavo si en el fondo lo respetamos ya que no le tratamos verdaderamente como un esclavo, sino que jugamos a que lo hacemos.Dentro del juego s/m, ese respeto de los derechos humanos asegura a la parte dominada que se está jugando un juego. En cuanto el esclavo dice basta, el amo se detiene ya que el esclavo no desea seguir jugando. Si no existiera ese respeto, el amo no dejaría de tratar al esclavo como esclavo y entonces lo estaría obligando a una esclavitud no deseada y se estaría en contra del derecho a la libertad. Por otro lado, debemos respetar las ideas, los límites y las formas de pensar de la otra parte. Ese respeto debe ser mutuo.El esclavo es libre en todo momento Puede parecer un contrasentido que el esclavo sea libre en todo momento cuando las apariencias señalan todo lo contrario. Un esclavo parece ser maltratado, vejado y humillado en contra de su voluntad. No es cierto. Si es un esclavo es maltratado, vejado y humillado es porque desea ser maltratado, desea ser vejado y desea sentirse humillado.Recordemos que el esclavo juega a ser esclavo. El esclavo es quien forja sus propias cadenas. El Amo sólo se limita a aplicarle esas cadenas que el propio esclavo se ha forjado. Dentro de una sesión s/m, el esclavo, por muy esclavizado que esté en apariencia, está totalmente libre.Tiene libertad porque nadie le ha forzado a hacer nada. Ha sido él mismo quien ha elegido que le hagan eso y el Amo se limita a hacérselo, pero siempre dejando libertad al esclavo para marcar el final del juego.